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Evaluación de Conducta Funcional e Intervenciones Positivas: Lo que los padres necesitan saber por Dixie Jordan

(Traducido al español por Jesús Villaseñor)
Functional Behavioral Assessment

Muchos niños tienen conductas inapropiadas que son parte de su discapacidad. Estas conductas pudieran ser una dificultad para aprender, causar daño al niño o a otros o aislar a niño de sus compañeros. Algunos niños tienen conductas que no pueden controlar, tales como "tics" en un niño con el síndrome de Tourette o conductas en las cuales los niños con discapacidades en el desarrollo se causan daño a sí mismos. Algunos niños pudieran estar tristes o ansiosos. Otros simplemente no han aprendido maneras positivas para satisfacer sus necesidades. En cualquiera de estos casos, la conducta interfiere con la habilidad del niño para aprender las destrezas que necesita para tener éxito.

¡Nosotros podemos enseñar a los niños destrezas de conducta! Para hacerlo, necesitamos entender las conductas problema, así como dónde estas ocurren y qué propósito sirven para el niño. El proceso de aprendizaje acerca de cómo los niños desarrollan conductas problema se llama Evaluación de Conducta Funcional (Functional Behavioral Assessment —FBA). Si nosotros aprendemos acerca de las conductas y sabemos cuándo y dónde es más posible que sucedan, podemos planear estrategias positivas para enseñar nuevas conductas. Estas estrategias son llamadas Intervenciones Positivas de Conducta (Positive Behavior Interventions —PBI). Los maestros y padres utilizarán la información de un FBA para ayudar al niño a aprender nuevas conductas. La meta es enseñar a los niños cómo manejar sus propias conductas.

Esta vista panorámica ayudará a los padres a entender la evaluación de conducta funcional e intervenciones positivas. Usted juega un papel muy importante en esta evaluación porque usted tiene información acerca de su hijo que nadie más tiene. Cuando usted entiende el proceso, usted puede trabajar efectivamente con el resto del equipo. Usted tendrá las herramientas para tomar decisiones cuando la evaluación de conducta funcional se propone para su hijo. Lo que usted sabe acerca de su hijo será usado para ayudar a desarrollar una instrucción efectiva.

Pensando en la Conducta

Los adultos frecuentemente tienen dos formas de abordar las conductas problema. Estos diferentes abordamientos son basados en creencias diferentes. Una creencia es que el niño es un problema, y la otra es que el niño tiene un problema.

El niño es un problema

Pablo es un alumno del sexto grado. El se rehúsa a hacer su tarea y entonces su maestra no sabe qué hacer. El se enoja cuando la maestra le recuerda que se ponga a trabajar. El grita, dice malas palabras y hasta tira su trabajo al piso para que la maestra lo deje en paz. La maestra pudiera pensar que Pablo es perezoso, cruel o irrespetuoso. La maestra pudiera sentirse enojada o amenazada. Los adultos que están enojados frecuentemente usan castigos o amenazas: "Hazlo o si no…" Nosotros no siempre nos damos cuenta que los niños no piensan acerca de sus problemas de conducta de la forma en que nosotros lo hacemos.

Cuando castigamos a menudo, los niños pudieran vernos como si no nos importaran. Algunos pueden empezar a temernos o a evitarnos. Otros pueden convertirse aún más ruidosos y más enojados por razón del castigo. Los niños que no retroceden cuando discuten con adultos frecuentemente reciben castigos cada vez más severos. Muchos adultos piensan que a los niños no se les debería permitir ganar discusiones. Los niños, por otro lado, cuando están enojados dicen cosas que realmente no sienten. Pudieran rehusar a darse por vencidos en las discusiones aún si pierden privilegios o son suspendidos en la escuela.

Cuando un niño es suspendido de la escuela por problemas de conducta, algunas personas piensan que es "un buen remedio para la mala conducta." Ellos piensan que el removerlo le enseña al niño una lección y que como resultado, el niño va a cambiar la conducta problema.

Pero ¿qué pasa si a ese niño no le gusta ir a la escuela? El puede aprender que usar conductas problema es una buena forma de obtener vacaciones de la escuela. En realidad, el niño pudiera desear lo que nosotros consideramos un castigo.

El niño tiene un problema

Pablo, el niño de 12 años descrito anteriormente, tiene conductas que necesita cambiar. Supongamos que hemos evaluado la información que da una imagen clara de Pablo. Encontramos que él lee a nivel de segundo grado. El fue abusado sexualmente a los tres años de edad por un vecino. Pablo está enojado por el reciente divorcio de sus padres y una batalla continua por la patria potestad. El está preocupado acerca de dónde va a vivir.

Está claro que las conductas problema de Pablo deben cambiar. Son serias e interfieren con el aprendizaje. Lo que decidamos hacer acerca de la conducta, depende de cómo sentimos acerca de la misma y si creemos que es deliberada. Es ahí donde la evaluación de conducta funcional viene al caso. Nos ayuda a identificar porqué Pablo está frustrado y enojado, para que podamos ayudarlo a aprender las destrezas que necesita. Una persona razonable puede encontrar difícil de creer que el castigo por si solo puede ayudar a Pablo a tlograr el éxito.

Intervenciones Positivas de Conducta

Positiva: caracterizada por o mostrando aprobación, aceptación o afirmación.

Conducta: lo que hacemos

Intervención: una acción que cambia el curso de eventos

(adaptada del Décimo Diccionario Colegiado Webster en inglés)

Los reglamentos de La Ley de Educación para Personas con Discapacidades de 1997 (Individuals with Disabilities Education Act —IDEA) establecen:

En el caso de un niño cuya conducta impide su aprendizaje o el de otros, El equipo del Plan Educativo Individualizado (Individual Education Plan —IEP) considerará, cuando sea apropiado, estrategias, incluyendo intervenciones positivas de conducta, estrategias y apoyos que atiendan esa conducta. IDEA 300.346(2)(li)

Las intervenciones positivas de conducta son usadas antes de que las conductas problema ocurran. Para desarrollar intervenciones positivas, el equipo debe entender porqué un niño tiene conductas problema y qué estrategias pudieran ser útiles. Se pueden usar una variedad de estrategias diferentes para reducir conductas problema en la escuela: cambiando el lugar donde se sienta el niño en el salón de clases, ajustando las tareas, recompensando al niño por conductas positivas. La maestra del niño pudiera hablarle al niño en un tono de voz diferente para ayudar al niño a permanecer calmado. Los adultos pudieran tratar de mantenerse calmados cuando el niño está enojado. La meta es parar o reducir las conductas problema para que el castigo no sea necesario.

He aquí un ejemplo: La maestra sabe que es más probable que María discuta con la maestra cuando ella se sienta enseguida de Marcos. Si la maestra piensa que María discute porque ella quiere llamar la atención de Marcos, existen varias cosas que la maestra puede hacer. Ella puede separar a María de Marcos para que María no trate tanto de llamar su atención. Ella puede también enseñar a María maneras más positivas de llamar la atención de Marcos y proporcionar refuerzo positivo al usar nuevas conductas.

Las conductas son gobernadas por sus consecuencias

Juan tiene una pelea (conducta) y es suspendido de la escuela (consecuencia). Si a Juan le gusta ir a la escuela y puede controlar su conducta, la consecuencia es negativa, porque a él se le quita algo que le gusta (la escuela). Sin embargo, si a Juan le disgusta la escuela, él pudiera ver la misma consecuencia como algo positivo. El pudiera aprender que pelear es una buena forma para ser mandado a casa. La próxima vez que Juan no quiera ir a la escuela ¿qué conducta es más probable que él use?

Muchos de nosotros hemos aprendido a manejar conductas problema no haciendo nada sino hasta que ellas ocurren. Después de que un niño usa las conductas, nosotros castigamos. El castigo no enseña nuevas destrezas. Su meta es parar conductas problema para que no continúen. Si no enseñamos al niño a hacer algo que reemplace la conducta problema, el niño probablemente continuará portándose mal. Cada vez que un niño usa una conducta que satisface una necesidad con éxito, es probable que la conducta se repita. La conducta sirve una función para el niño.

La mayoría de la gente está de acuerdo en que necesitamos tener consecuencias para conductas problema. También debemos enfocarnos en enseñar las destrezas de conducta positiva que nos gustaría ver. Si podemos entender la función de las conductas problema, podemos enseñar a un niño más conductas positivas que sirven a la misma función. Entonces las conductas problema ya no serán necesarias para el niño.

¿Qué es Evaluación de Conducta Funcional?

La Evaluación de Conducta Funcional (Functional Behavioral Assessment —FBA) es un proceso para recabar información. La información que el equipo recaba se usa para ayudar a determinar porqué las conductas problema ocurren. La información también ayuda a identificar formas de atender las conductas. La información de FBA también se usa para desarrollar un plan de intervención de conducta positiva. IDEA requiere específicamente un FBA cada vez que un niño con una discapacidad tiene un cambio de colocación por razones disciplinarias. Esto no significa que no debamos de pensar acerca de FBA para otras situaciones.

Los requerimientos de evaluación de IDEA aclaran que los niños deben ser evaluados en "todas las áreas relacionadas con la discapacidad que se sospecha." Esto significa que si su niño tiene conductas problema que no están mejorando, su niño pudiera necesitar una evaluación para examinar las conductas más de cerca. Usted pudiera solicitar un FBA en cualquier tiempo si las conductas problema están empeorando, o cuando el equipo no puede explicarle a usted porqué las conductas problema ocurren.

Existen muchas razones por las que un niño se porta mal. Algunas tienen que ver con la naturaleza del niño, tales como alergias al polvo, alimentos o plantas. Sinusitis, dolores de cabeza o de muela también pueden causar conductas problema. Algunos niños tienen diagnóstico médico, tales como desorden bipolar o deficiencia de atención/hiperactividad (attention-deficit/hyperactivity disorder —ADHD) que afecta la conducta. La responsabilidad del equipo es recabar información para ayudar a entender porqué un niño tiene conductas problema.

Las personas que llevan a cabo el FBA usan diferentes maneras para recabar información. El personal de la escuela pudiera entrevistar a usted y a su niño. Ellos observan a su niño en diferentes lugares, tales como la cafetería o el salón de clases o en el patio de juegos. Ellos recolectan reportes de maestros y otro personal. El equipo revisa el expediente escolar de su hijo, incluyendo cualquier evaluación que usted tenga y quisiera compartir.

Los resultados de este proceso deberan llevar a una hipótesis acerca de porque la conducta problema ocurre. Una hipótesis es una idea basada en la información que el equipo ha recolectado. Los resultados de la evaluación son usados para desarrollar un plan de intervención de conducta positiva.

Las conductas están relacionadas en su contexto

La mayoría de las conductas están relacionadas con su contexto. Esto significa que las conductas frecuentemente resultan de lo que está sucediendo en el mundo del niño o en su ambiente. Estos son solo unos cuantos de los factores que pudieran llevar a conductas problema:

  • un desacuerdo entre compañeros
  • el número de niños en el salón de clases
  • la calidad de la relación entre compañeros
  • el tamaño del salón de clases
  • cambio de medicamentos
  • la dificultad de las tareas

Otras cosas, tales como quién está presente y cuáles son sus expectativas, también afectan la conducta. Las conductas también pudieran ser un problema cuando un niño está emocionalmente alterado y no puede cumplir con lo que el ambiente le exige.

Las conductas sirven una función

Usualmente las conductas problema sirven a una función, o propósito, para el niño. Algunas veces vemos conductas problema cuando una maestra suplente está en el salón de clases. En este caso, debemos ser cuidadosos y no asumir que al niño no le gusta la maestra o que el niño quiere presumir a sus compañeros. Tal vez al niño le gusta su maestra regular y está contrariado cuando ella no está ahí. O el niño pudiera estar ansioso acerca de lo que puede esperar de una nueva maestra. Un niño que está contrariado por tener una nueva maestra pudiera usar conductas problema para ser colocado en un ambiente menos tenso. Algunos niños pudieran preferir estar en un sitio de tiempo-fuera que en su salón de clases.

Desafortunadamente, las consecuencias que mejoran las conductas de la mayoría de los alumnos no funcionan para todos. Mandando a un niño a la oficina del director, por ejemplo, puede no ser efectivo si las consecuencias no atienden la función compleja de la conducta del niño.

Lo que el niño hace (la conducta) y porqué el niño lo hace (la función) pudiera no tener relación. Faltando a clases y obteniendo buenas calificaciones son dos conductas muy diferentes, y aún así pudieran servir la misma función para diferentes niños —obtener la atención de los adultos. Dos niños quieren obtener atención de los padres; uno pudiera estudiar muy duro para sacar buenas calificaciones mientras que el otro falta a la escuela. Ellos hacen cosas muy diferentes para obtener la atención que buscan. Mientras que la función de ambas conductas es positiva (atención de los padres), faltar a clases no es una forma aceptable de hacerse notar.

Las conductas son influenciadas por eventos en el ambiente (antecedentes)

Lo que sucede en un ambiente afecta la conducta. El tamaño del salón de clases, el numero de estudiantes, transiciones, o los incidentes en el autobús temprano en la mañana, todos ellos son antecedentes que pudieran afectar la conducta del niño.

Es importante saber qué conlleva a conductas positivas y negativas. Si las maestras y los padres entienden las condiciones que llevan a conductas problema, entonces cambiando las condiciones pudiera reducir la necesidad por las conductas. Las estrategias positivas de enseñanza tales como proporcionar estructura, rutina y recompensas a conductas apropiadas ayudan a incrementar destrezas de conducta positiva.

Pasos al conducir una Evaluación de Conducta Funcional

IDEA no define cómo se hace una evaluación de conducta funcional. El proceso pudiera variar con las necesidades de cada niño. Sin embargo, varios pasos específicos siempre forman parte de esta clase de evaluación. El proceso empieza con la identificación de conductas específicas que deben cambiar. Si un niño tiene muchas conductas problema, será importante enfocarse en una o dos de las conductas más serias. Las conductas problema son descritas de tal forma que ayuda a todos a entender exactamente qué son esas conductas. Estos son los pasos típicos:

  1. Identifique y llegue a un acuerdo en la(s)conducta(s) que necesitan más cambio.
  2. Determine dónde ocurren las conductas y dónde no. Identifique qué pudiera contribuir a las conductas. El equipo hará la siguiente clase de preguntas:
    • ¿Qué hace diferentes los ambientes donde las conductas no son preocupantes?
    • ¿Qué es diferente en los lugares donde ocurren las conductas problema? ¿Pudieran estar relacionados en cómo se llevan el niño y la maestra? ¿Es el número de alumnos o el trabajo que se le exige al niño que haga causan el problema? ¿Acaso podría la hora del día o el humor del niño afectan las conductas? ¿Hubo un problema en el autobús o un desacuerdo en los pasillos de la escuela?
    • ¿Son las conductas problema más probables de ocurrir en determinadas circunstancias específicas o en un ambiente específico?
  3. Recabe información del desempeño del niño de tantas fuentes como sea posible.
  4. Desarrolle una hipótesis acerca de porqué ocurre la conducta problema (la función de las conductas). Una hipótesis es una idea basada en información. Esta ayuda a predecir dónde y porqué las conductas poblema son más probables de ocurrir.
  5. Identifique otras conductas que pueden ser enseñadas y que servirán la misma función para el niño.
  6. Pruebe la hipótesis. El equipo desarrolla y usaintervenciones positivas de conducta que estánescritas en el IEP del niño o en el plan deintervención de conducta.
  7. Evalúe el éxito de las intervenciones. Cambie o haga ajustes cuando sea necesario.

Si los niños tienen conducta que los pone a ellos o a otros en peligro, ellos pudieran necesitar un plan de intervención de crisis. Las intervenciones de crisis deben ser desarrolladas antes de que sean necesarias. El equipo debe decidir qué conductas son crisis y qué harán ellos (y los niños) en una crisis. Al tener un plan que guía las acciones, los maestros pueden ayudar a los niños a través de situaciones emocionalmente difíciles.

Plan de Intervención de Conducta

Un plan de intervención de conducta efectivo (frecuentemente llamado un plan de apoyo de conducta o plan positivo de conducta) es usado para enseñar o reforzar conductas positivas. Típicamente, el equipo del niño desarrolla el plan. Usualmente incluye:

  • entrenamiento de destrezas para incrementar una conducta apropiada
  • cambios que se harán en el salón de clases u otros ambientes para reducir o eliminar las conductas problema.
  • estrategias para reemplazar las conductas problema con conductas apropiadas que sirvan la misma función para el niño
  • apoyos para que el niño use conductas
    apropiadas.

Un plan de intervención positiva no es un plan para determinar qué pasa a un estudiante que viola una regla o código de conducta. Eso más bien sería llamado un plan de disciplina o un plan de castigo.

Políticas de Disciplina de las Escuelas

El equipo de IEP determina si las políticas de disciplina necesitan ser reformadas para el niño, o si las consecuencias necesitan ser diferentes de aquellas establecidas en las políticas. Esta decisión deberá ser basada en una evaluación y revisión de los registros, incluyendo los registros de disciplina o cualquier otra revisión de determinación de manifestación que se haya llevado a cabo por la escuela. Un IEP del niño o plan de intervención de conducta deberá enfocarse en destrezas de enseñanza.

Algunas veces las políticas de disciplina de las escuelas no tienen éxito en corregir conductas problema.El niño no aprende lo que el personal de la escuela intentó a través del uso de castigos tales como la suspensión. El niño pudiera aprender en su lugar, que las conductas problema son útiles en satisfacer una necesidad, tales como llamar la atención de sus compañeros. Cuando esto sucede, es difícil defender el castigo, por sí mismo, como una medida efectiva para cambiar conductas problema.

Una de las preguntas más útiles que los padres pueden hacer cuando tiene preocupaciones acerca de las recomendaciones disciplinarias para sus niños es "¿Dónde está la información que apoya las recomendaciones?" Las decisiones de educación especial son basadas en información. Si el personal de la escuela quiere usar un procedimiento específico, ellos deben de buscar información que apoya el uso del procedimiento. Por ejemplo, si su niño ha sido suspendido repetidamente de la escuela por una conducta problema, ¿La suspensión le ha enseñado a su hijo las destrezas que él necesita para aprender?

Política de cero tolerancia

Muchos distritos escolares tienen políticas de cerotolerancia que proporcionan consecuencias negativas inmediatas para conductas específicas. Tales políticas simplemente no proporcionan consecuencias efectivas para todos los niños que las violan. Si un niño con una discapacidad viola una política de cero tolerancia, la consecuencia pudiera o no ser efectiva, dadas las necesidades del niño. Las consecuencias por conductas problema no deben discriminar en contra de un niño basadas en su discapacidad. El equipo de IEP es responsable en determinar si se deben hacer excepciones a las políticas de disciplina de la escuela de distrito para un alumno, o si el alumno necesita diferentes consecuencias por portarse mal que las que están escritas en las políticas de disciplina de la escuela. Pudiera ser necesario escribir metas de instrucción en el IEP para ayudar a remediar los problemas que un niño está teniendo en observar las políticas de disciplina de la escuela.

Mientras algunos administradores pudieran no querer hacer excepciones a las políticas disciplinarias escolares establecidas para todos los alumnos, algunas veces las excepciones son necesarias. Algunos alumnos quienes no tienen la habilidad de conformar sus conductas a las expectativas de la escuela pudieran necesitar consecuencias individualizadas que serán más efectivas en apoyar conductas positivas.

En el sistema legal de los Estados Unidos, las consecuencias por violar la ley son basadas generalmente en una evaluación de los eventos alrededor de la violación. Sin embargo, las escuelas frecuentemente tienen una disciplina estándar para todos los estudiantes sin importar las necesidades individuales. Ellos pudieran usar las mismas consecuencias para todos los estudiantes. Los padres deben examinar cuidadosamente las políticas de disciplina de la escuela para ayudar a determinar si se necesita hacer modificaciones para satisfacer las necesidades de sus niños.

Ejemplos de estrategias de Intervenciones de Conducta

Las escuelas usan las siguientes estrategias comunes para reducir las conductas problemas y enseñar a los niños destrezas de conducta positiva.

Detente, Relájate y Piensa, enseña a los niños cómo pensar acerca del problema que están teniendo y encontrar una solución. Los niños aprenden los siguientes pasos:

  1. Define el problema.
  2. Decide a quién pertenece el problema.
  3. Piensa en tantas soluciones como sean posibles
    para resolver el problema.
  4. Selecciona una solución a tratar.
  5. Usa la solución.
  6. Evalúa su éxito.

Después de que los niños entienden los pasos, la simulación (role-play) y práctica pueden ayudar a que el proceso se convierta en hábito. Ayudando a los niños a reconocer sus propias respuestas al estrés (manos empuñadas, tono de voz, etc.) pudiera convertirse en parte de la instrucción necesaria para usar esta estrategia de una forma efectiva.

Ignorancia planeada es útil en parar las conductas que son molestas. Por ejemplo, es útil para los alumnos que gritan o interrumpen la clase para atraer la atención de la maestra o para los alumnos o para alumnos que no están preparados para la clase. La ignorancia planeada reconoce que las conductas problema del alumno sirven una función. Si el propósito de una conducta problema es ganar la atención de los adultos, no proporcionando dicha atención significa entonces que la conducta no funciona. La conducta se disminuye con el tiempo y eventualmente desaparece. Ignorando la conducta que no es seria es especialmente útil para los padres cuando los niños tienen una rabieta para atraer la atención. Sin embargo, muchos adultos encuentran muy difícil ignorar las conductas, especialmente si las conductas interrumpen lo que los adultos están haciendo. También, las conductas que buscan atraer la atención frecuentemente empeoran antes de que eventualmente desaparezcan.

La ignorancia planeada no es adecuada para conductas que son extremadamente desordenadas. Tampoco pudieran funcionar si otros niño se ríen de las conductas problema que el adulto está tratando de ignorar. Algunas conductas, incluyendo aquellas que son peligrosas o que incluyen problemas con los compañeros, tales como discusiones, pueden escalar rápidamente en conductas más serias. Pudiera no ser posible ignorar estos tipos de conducta. La ignorancia planeada nunca debe ser usada para conductas inseguras. Cuando los niños crecen y buscan más atención de sus amigos que de los adultos, la ignorancia planeada es menos efectiva.

Señalamiento preventivo (también llamado interferencia de señales) le permite al niño saber cuándo está haciendo algo que no es aceptable. Los maestros o padres pueden fruncir el ceño, menear la cabeza, hacer contacto visual, señalar a su lugar cuando el niño está fuera de su asiento, para dejar saber al niño que debe prestar atención o parar la conducta problema. Cuando se usa señalamiento preventivo es importante no sonreír o parecer estar satisfecho con el niño. El señalamiento preventivo pudiera ser utilizado en pasos, dependiendo de las conductas y qué tan seguido ocurren o qué tan serias son. Por ejemplo, un movimiento de mano pudiera funcionar la primera o segunda vez, pero pudiera ser necesario combinarlo con el contacto visual o menear la cabeza a la siguiente ofensa.

Control de proximidad significa que una maestra o adulto se acerca al niño en una forma gentil. Si la maestra no consigue la atención del niño por el uso de señalamientos, entonces pudiera moverse hacia el alumno o impartir la lección mientras está parada cerca de la silla del niño.

Control de toque, significando un toque que no es resistido, es una intervención guiada no verbal. Se usa para dirigir al estudiante hacia una conducta positiva. Por ejemplo, la maestra pudiera colocar su mano suavemente sobre el hombro para guiar al alumno a su asiento. El control de toque nunca debe usarse con niños que reaccionan con enojo o cuando la política de la escuela no permite su uso. Si los registros del niño muestran que tiene una historia de violencia, que ha sido abusado o maltratado, que es ansioso o tiene una enfermedad mental o psicosis, no se debe usar el control de toque, a menos que sea específicamente acordado por un médico o psicólogo.

El humor dirigido a la maestra o a la situación —nunca al niño— pudiera desactivar tensiones así como redirigir a los niños. El humor nunca debe usarse para hacer burla de él, ni usarse de una forma que pudiera animar a otros en la clase a ridiculizar al niño.

Advertencias no verbales dan al niño la oportunidad de que se controle sin ser distinguido con una reprimenda verbal. Por ejemplo, la maestra pudiera colocar una tarjeta de colores o una nota sobre el escritorio del niño mientras ella se mueve a través del salón de clases, o mostrar el número de dedos que corresponden a la regla que no se está observando.

Discipline en forma privada. Muchos niños verán una intención a ser disciplinados delante de sus compañeros como un reto. Los niños raramente pierden estos retos, aún cuando los adultos usen consecuencias negativas. Los jóvenes pueden ganar estatura ante sus compañeros al rehusarse públicamente a obedecer al maestro. Es más probable que un niño acepte la disciplina si sus compañeros no están viendo el proceso.

Las expresiones positivas dejan saber a los niños los resultados positivos por usar conductas apropiadas. Suena sencillo pero puede ser difícil. Los maestros y padres están acostumbrados a enfocarse en el mal comportamiento. Advirtiendo a los niños acerca de la respuesta negativa a las conductas problema frecuentemente parece ser más fácil que describir el impacto positivo de las conductas positivas. Compare la diferencia entre las expresiones positivas y las negativas:

    Expresión positiva: "Si terminas tu lectura antes del recreo, podemos salir todos juntos afuera y jugar."

    Expresión negativa: "Si no terminas tu lectura para el recreo, tendrás que quedarte adentro hasta que termines."

Las expresiones positivas ayudan a los niños a aprender que las conductas positivas llevan a resultados positivos. Esto, a su vez, puede ayudarles a tomar el control de sus conductas.

Los mensajes "yo", descritos por Tomas Gordon en su libro de 1974 titulado "Teacher Effectiveness Training" (Entrenamiento para Maestros Efectivos), ayuda a los niños a aprender cómo sus conductas problema afecta a otros. También demuestra la importancia de tomar responsabilidad por nuestras propias conductas. Por ejemplo, los padres o maestros utilizarán un lenguaje como "estoy molesto cuando…" no "tú te portas mal cuando…."

Cuando un niño tiene buenas relaciones con los padres y maestros, los mensajes "yo" pueden ayudarle a entender cómo las conductas problema afectan a los adultos. Sin embargo, si el niño no quiere a la maestra, usa los mensajes "yo" puede ser un problema. Pudiera incluso ayudar al niño a molestar en forma más efectiva a la maestra.

Moldeando la conducta reconoce que no todos los niños pueden hacer todo al 100 %. Si un niño no entrega sus tareas diario, la expectativa de esperar que el niño entregue la tarea un 100 por ciento no es realista. Al recompensar pequeños progresos y reforzando los mismos en el momento en que ocurren, los niños aprenden cómo apegarse a la tarea hasta que la terminan y a mejorar la destreza.

Las rutinas y expectativas claras hacen saber al niño lo que va a pasar en su día escolar, reduciendo ansiedad o temor. Los maestros que anuncian y revisan las reglas todos los días establecen expectativas de conducta durante el día.

Para información adicional en intervenciones positivas de conducta así como de temas relacionados, por favor visite uno de los sitios de PACER en el internet para obtener enlaces a otras organizaciones. Nos puede encontrar en:

PACER Center
8161 Normandale Boulevard
Minneapolis, MN 55437-1044
952-838-9000, Voice
952-838-0199, Fax
952-838-0190, TTY
800-537-2237, Toll-free in MN
pacer@pacer.org
www.pacer.org
www.fape.or
g
www.taalliance.org

Center on Positive Behavioral Interventions and Supports
1761 Alder Street
1235 College of Education
Eugene, OR 97403
Voice (541) 346-2505
E-mail: pbis@oregon.uoregon.edu
www.pbis.org

American Institute for Research
3333 K Street NW
Washington, DC 20007 202-944-5300
www.air.org

 

This document was produced under U.S. Department of Education Grant No. H326A980004. No official endorsement by the U.S. Department of Education of any product, commodity, service or enterprise mentioned in this report or on Web sites referred to in this report is intended or should be inferred.